Cargando...

angel


draw by: Banksy

Y tanto que escribo al amor, al desamor, y a las guitarras y las canas… ¿cómo puedo escribir tan poco a los ángeles? Y si tienes razón y yo soy uno… ¿qué sería de mí si tú no estuvieras atenta cada vez que estoy apunto de caerme?
Esta vez me he sentido verdaderamente cerca de alistarme en el infierno, pasar a luchar del lado de los otros ángeles caídos; pero siempre te las apañas para aparecer como en un deus ex machina y cogerme la mano cuando me pierdo. En el momento preciso en que quiere olvidárseme quién soy. Qué represento.

Y tanto que escribo al amor… y cuan pocos graffitis hago. Debería imprimir unas plantillas y llenar la ciudad con la obra de Banksy. Para recordarme que, de entre el gris sucio de las paredes, habitan también seres extraños con coleta y escafandra; para recordarnos a todos, empezando por mí, que los ángeles no visten sus alitas a diario, pero lo mismo cuidan del cuidador, velan porque el soñador no se despierte. Porque El Quijote no se entregue a los loqueros.

Hay que ver: tantos nombres y pseudónimos que han desfilado por este lienzo gastado… y que poquitas veces el tuyo, Marisol. Quizás porque lo mucho que te debo nunca he sabido expresarlo con palabras. Pero siempre está ahí, Ami. Amiga.

¿Y qué puedo añadir si…? mi pequeña sonrisa de Amilie… me tienes calado.

desafinado


photo by: complejo

Hay algo peor que una guitarra desafinada.
Por ejemplo: una vida desafinada.
P.S.: Este violín desafinado cumple 100 posts. Creo que ya se hace viejo. Como yo.

embrance

―Abrázame.
―No me lo pidas otra vez. Por favor.
―Ya no se te ve tan seguro de ti mismo.
―No lo estoy. De hecho estoy seguro de no estarlo.
―Esto es indignante. Cuando al fin consigues hacerme creer que eres un oponente digno y vas a tener huevos para jugártelo todo a un pulso conmigo… ¿te vas a entregar a mi sin resistencia? Deberías haberme dicho que todo lo que necesitaba para doblegarte era este ridículo disfraz. El mismo día que llegué, nos hubiéramos ahorrado tanto tiempo y esfuerzos… me siento decepcionado.
―Te jodes.
―¿Como puedes hablarle así a una señorita? Sobretodo si es tan guapa como yo… y tan tierna. Mira nada más que carita tan dulce y entrañable tengo; y que tetas tan perfectas, ni grandes ni pequeñas ¿no crees? Pero lo mejor sin duda es el pelo. Apuesto que matarías por acariciar el mechoncito que me cae sobre la cara, así, colocándolo tras la oreja empalagosamente. O mejor aún, tomarme de la cintura con…
―Basta ya. Deja de recrearte en la victoria, maldita sea.
―Si, tienes razón. ¿Por donde íbamos? ¡Ah si! Abrázame. ¡Vamos! No prolongemos más este teatro del absurdo.
―¿Qué pasará después?
―Lo sabes mejor que yo mismo. Misma, perdón.
―No lo quiero.
―Claro que si, sino ¿por qué estas apunto de abrazarme?
―Porque se acabo todo. La paz. El equilibrio. La fuerza. El zen. Ya no puedo impedirlo, pero no quiero hacerlo.
―Aún no eres consciente, ¿verdad? Yo no existo fuera de ti. Si hoy me ves como una chica, si siempre me has visto como un ente tangible es única y exclusivamente porque tú lo has elegido así. No puedes decir que no quieres abrazarme cuando eres tú mismo quien te lo pide y eres tú mismo quien esta apunto de rendirse a lo inevitable. Te vas a abrazar, en el fondo.
―No importa. Ven aquí y acabemos cuanto antes.
―Luego querrás un cigarrillo. Imagino.
―No. En eso te equivocas. Lo he dejado. Por amor. No hace falta que me digas lo patético que es eso. Pero es mi conquista. Y te aseguro que caer eternamente por el tobogán en espiral no va a cambiarlo.
―Así muere un héroe.
―Estas fría.
―El infierno no es tan caliente como te crees. Ya lo iras descubriendo. Hay tantas cosas que no sabes…

26

Aposte fuerte sin mirar mis cartas. Siempre lo hago. Ahora ya no queda mucho más por perder.
Perdí a la grande. Perdí a la chica. Perdí a las parejas.

Será que me hago viejo y siento que no me queda demasiado tiempo como para andarme con tonterias. Será que no se jugar a largo plazo; o que ni siquiera me interesa ganarle esta vaca a la vida robando piedra a piedra con inocuos envitines: me parece casi tan triste como el sexo por compasión. Por perseverancia. Por desgaste.

Con que, encanto, no nos queda otra alternativa. Tengo que lanzar un órdago al juego.
(y has de saber que hoy me siento mano).

instrucciones para amar


photo by: Isahn

No me pidas que no llore. La lágrima doliente y el verbo amar son consustanciales. Pero no me subestimes ni te compadezcas pensando que gastaré toda la vida en un rincón lacrimoso: aunque al final acabe muriendo, hay infecciones que pasan a ser asintomáticas; y entretanto no creas que desperdiciaré una sola oportunidad de levantarle la falda a la luna. Ya ves: esto no se para. Ni siquiera para los imbéciles crónicos como yo.

No me tientes con juegos perversos de seducción. Corres el peligro de convertirme en un caradura. Aunque parezca inofensivo —y siendo justos siempre lo haya sido— tengo la habilidad innata de crecerme ante los retos si se me ofrece lugar y tiempo.

No me pidas que no te ame. No vaya a ser que en una de esas tus deseos se hagan realidad.

lightness


photo by: badine-ravie

―Deja de apuntarme con eso.
―Sólo es una cámara de fotos.
―Por eso mismo, son como las pistolas: las carga el diablo.
―No, las carga la red eléctrica, tonto.
―Exacto.
―¿Quieres decir que la corriente alterna es el demonio?
―Quiero decir que apagues la luz de una vez.
―Que importa el interruptor, si siempre que lo haces tienes los ojos cerrados.
―Así tú también podrás disfrutar la oscuridad.
―Yo disfruto más con luz porque no te quiero.
―¿Y prefieres la falta de amor a la falta de luz?
―Más bien es que necesito verte follar para excitarme.
―Algún día deberías dejar que te vende los ojos. Probar un poco de mi mundo. ¿Sabes? el tacto se agudiza, las sensaciones se intensifican, todo pasa a ser más real que la propia realidad.
―Y tú deberías abrirlos. Contemplar cada detalle de la escultura en movimiento que somos durante y de la que tú sólo conoces un borrón oscuro de intuición. Deberías dejar que yo te penetrase la retina mientras tú me lo haces por debajo.
―¿Por qué seguimos haciéndolo? Tú preferirías alguien que te ordene que pongas ese trasto a grabar y así poder verlo después desde fuera de ti misma. Y yo preferiría una vela difusa que me permita distinguir sólo un atisbo de la escena en tonos anaranjados.
―Porque si no… sería tan aburrido. Supongo.
―¿Para ti o para mí?
―Sólo hay una forma de saberlo. Y no estoy segura de que quieras descubrirlo.
―¿Eso es una declaración de guerra?
―Desde luego lo parece.
―Afuera esta nevando. Pensé que había cerrado bien la ventana para que no entrasen los copos hasta aquí. Pero como me iba a imaginar que tú entrarías por la puerta. Cielo, lo que tu llamas follar ya es en si mismo una guerra fría. Y llevamos varios días haciéndolo: creo que me siento preparado para enfrentarme a ti.
―No tan fría como piensas.
―Si tan sólo te dejases derretir. Un poco nada más.
―Yo sólo me derrito por un sitio.
―No me dejas opción, cariño. Vamos a hacerlo una última vez. Luego tú serás la gélida Rusia y yo el estúpido Estados Unidos. Esta cama será la vieja Europa, y que… en fin… después que sea lo que tenga que ser.
―De acuerdo, pero esta vez hagámoslo distinto: yo cierro mis ojitos y tú para asegurarte de que cumplo tendrás que dejarlos bien abiertos.
―Me parece justo: quítate la ropa ahora.
―Quítamela tú. Ya no veo nada.

love chord


photo by: lilynoelle

Mi guitarra es cálida y sinuosa. Plácida y desesperante. Callada y elocuente. Eléctrica y acústica. Todo ello igual que el cuerpo de la amada.

Ambas me parecen difíciles de aprender a tocar por un igual. Pero no faltará de mí la ilusión por intentarlo.
A veces es todo con cuanto uno puede contar.

so sad



Esta guitarra mía suena tan triste, que a veces siento como si se me muriera de pena entre las manos. Entre los dedos.

Como el trino lastimoso de un pajarillo antes de apagarse, como una vela con cuerdas que se van destensando de a poco. En cada aliento.

Esta guitarra mía, me duele tanto que a veces creo que soy yo mismo. Pulso el Re sobre las venas de mi muñeca y al raspar suena algo cálido y decadente que parece ser Re y que sin duda podría serlo sino fuera por la

Esta guitarra suena tan triste que a veces la siento… desaparecer.